Berajot · Encuentros y momentos
¿Qué berajá se dice al ver a un gran sabio de Torá?
Al ver a un sabio distinguido en Torá se dice la berajá que cierra con שחלק מחכמתו ליראיו, shejálak mejojmató lireav: que HaShem repartió de Su sabiduría a quienes Le temen. Reconoce que el saber de Torá no es logro propio del sabio, sino un don del Cielo que pasó por él.
Qué reconoce esta berajá
Frente a alguien de erudición extraordinaria en Torá, el reflejo humano es admirar a la persona. La tradición judía corrige la mirada: la berajá no felicita al sabio, bendice a HaShem, shejálak mejojmató lireav, que repartió de Su sabiduría a quienes Le temen. El sabio es un cauce, no la fuente. Ver a un grande de Torá es ver, a través de él, de dónde viene toda la sabiduría.
La fuente: Talmud, Berajot 58a
Esta berajá aparece en el Talmud, en Berajot 58a, dentro de una lista de bendiciones para lo poco común: lo que sale de lo cotidiano merece palabra propia. Ahí se distingue al sabio en Torá del sabio en las ciencias del mundo, cada uno con su fórmula. La tradición no quiso que un encuentro así pasara mudo.
Qué hacer
Si tienes el mérito de estar ante un gran maestro de Torá —en persona—, no lo dejes pasar en silencio: di la berajá que termina en shejálak mejojmató lireav. Y si aún no distingues bien cuándo corresponde, empieza por lo más simple: reconocer, ante quien enseña Torá con hondura, que lo que sabe le fue dado.
Fuente: Talmud, Berajot 58a.
Barkai reúne estas berajot del día, y el lugar y el momento te avisan cuándo cada encuentro pide su bendición.
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