Tehilim · Un Tehilim para el momento
¿Qué Tehilim se dice por el sustento (parnasá)?
Por la parnasá (el sustento) la costumbre acude a dos Salmos: el Tehilim 23 y el Tehilim 145, el Ashrei. Se dicen para pedir el pan con la confianza de que quien lo da es el Eterno.
Los dos Salmos y por qué estos
El Tehilim 23, Mizmor leDavid, es el Salmo del pastor: "nada me faltará". No promete abundancia sin trabajo; enseña de quién depende, en el fondo, que la mesa se llene. Junto a él, la costumbre acude al Tehilim 145, el Ashrei, por su versículo פּוֹתֵחַ אֶת יָדֶךָ, Poteaj et iadeja: "abres Tu mano y sacias a todo ser vivo". Ahí está el corazón del pedido por el sustento: la mano que se abre es la del Eterno.
De dónde viene la costumbre
Rezar por la parnasá no es magia ni una fórmula que fuerce el resultado. Es costumbre asentada del pueblo judío llevar el pan de cada día ante HaShem, porque el trabajo de tus manos y la bendición del Cielo caminan juntos. El Tehilim 145 vertebra las tefilot justamente por ese versículo de la mano abierta: el mismo pueblo que trabaja, pide.
Qué hacer
Elige un momento fijo del día, quizá al comenzar la jornada de trabajo. Di el Tehilim 23 y luego el 145 completo, sin apuro, deteniéndote un instante en Poteaj et iadeja. No hace falta que "salga perfecto": basta con decirlo de verdad. La confianza no ahorra el esfuerzo; lo acompaña, sabiendo de dónde viene el sustento.
Fuente: Costumbre; Tehilim 23 y 145 (Ashrei), versículo "Poteaj et iadeja".
Cuando no sepas cuál de los dos abrir hoy, deja que Kolí, el Tehilim para el momento que estás viviendo, ponga el Salmo justo entre tus manos.
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