Mi Día Judío

Tehilim · Un Tehilim para el momento

¿Qué Tehilim se dice en duelo?

En el duelo se acostumbran los Tehilim 23, 16 y 91, y aquellos salmos que forman, en sus letras iniciales, el nombre de quien partió. Acompañan el dolor sin apurarlo.

Tres salmos que acompañan

La costumbre reúne tres Tehilim en el duelo. El 23, HaShem roí (HaShem es mi pastor), que camina por el valle más oscuro sin temer, porque el Eterno va al lado. El 16, que confía el alma a Su resguardo. Y el 91, el salmo del amparo, que cobija a quien busca sombra en lo Alto.

El nombre de quien partió

Se acostumbra decir también los salmos que forman, en sus letras iniciales, el nombre de la persona que partió. Es una manera de pronunciar su nombre con la palabra sagrada, letra por letra. El קדיש, el Kadish (la oración que santifica el Nombre), va aparte y tiene su propio lugar.

La fuente

No es un texto único, sino una costumbre arraigada que apoya el duelo en los Tehilim 23, 16 y 91. No apura el dolor: lo acompaña. El tiempo del duelo tiene su ritmo, y la palabra lo sostiene sin exigirle que termine antes.

Qué hacer

Abra un Tehilim en el 23 y léalo despacio, en voz baja si lo prefiere. Siga con el 16 y el 91. Si conoce el nombre hebreo de quien partió, pregunte en su comunidad qué salmos corresponden a sus letras. Esto es orientación, no dictamen: para el orden preciso, remítase a su rabino o a su comunidad.

Fuente: Costumbre; Tehilim 23, 16 y 91.

Qué hacer hoyLea el Tehilim 23 despacio; siga con el 16 y el 91, sin apurar el dolor.

Cuando el corazón no sabe qué salmo abrir, Kolí (el Tehilim para el momento que estás viviendo) le acerca el salmo justo para lo que está viviendo.

Abrir Kolí