Zmanim · El calendario y la luna
¿Por qué el día judío empieza de noche?
Porque la Torá, al narrar la creación, dice "y fue tarde y fue mañana, día uno": en el orden judío la noche precede al día, y por eso la jornada comienza al atardecer.
Primero la tarde, después la mañana
En casi todo el mundo el día nuevo empieza a medianoche, con el reloj. En el judaísmo empieza cuando cae el sol. La razón no es una costumbre suelta, sino el modo en que la Torá cuenta la creación del mundo: al cerrar cada jornada, repite una fórmula que fija el orden para siempre — primero la tarde, luego la mañana.
Así, cuando cae la noche del viernes, ya es Shabat; cuando cae la noche antes de una fiesta, la fiesta ya comenzó. No se espera a la medianoche ni al amanecer: el día judío se abre con la oscuridad.
La fuente: y fue tarde y fue mañana
El versículo está en Bereshit (Génesis) 1:5: וַיְהִי עֶרֶב וַיְהִי בֹקֶר יוֹם אֶחָד — "y fue tarde y fue mañana, día uno". El orden de las palabras no es casual: la tarde aparece antes que la mañana. De ahí la tradición aprendió que la unidad del día empieza al anochecer y no al alba.
Hay en esto una enseñanza y no solo un dato de calendario. El día judío nace de la oscuridad y avanza hacia la luz — un recordatorio, dijeron los sabios, de que también nuestros comienzos pueden partir de lo incierto y caminar hacia la claridad.
Qué hacer
En la práctica, todo lo que marca una fecha en el calendario judío comienza la noche anterior. Por eso Shabat y las festividades se reciben al atardecer del día previo — con las velas encendidas antes de la puesta del sol — y no en la mañana siguiente. Como ese atardecer cae a una hora distinta según el día y el lugar, conviene guiarse por la puesta del sol real de tu ciudad y no por una hora fija.
Fuente: Bereshit (Génesis) 1:5.
En Kimá, el reloj judío que calcula los zmanim y las velas por el sol real de tu lugar, ves a qué hora entra cada día judío en tu ciudad.
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