Zmanim · El calendario y la luna
¿Cómo funciona el calendario hebreo (lunar-solar)?
El calendario hebreo es lunar-solar: cuenta los meses por la luna y, para no desfasarse del sol, agrega un mes entero —un segundo Adar— en siete de cada diecinueve años.
Por qué es lunar y solar a la vez
Cada mes hebreo empieza con la luna nueva y dura lo que dura una lunación: unos veintinueve o treinta días. Doce de esos meses suman cerca de trescientos cincuenta y cuatro días, once menos que el año del sol. Si nadie corrigiera esa diferencia, Pésaj —que la Torá manda celebrar en primavera— se iría corriendo hacia el invierno.
La solución es elegante: en siete de cada diecinueve años se agrega un mes entero, un segundo Adar (אדר ב׳). Ese ajuste vuelve a alinear la cuenta de la luna con el año del sol. Por eso las fiestas parecen moverse en el calendario común, pero nunca se salen de su estación.
Lo que ordenó el Rambam
El Rambam le dedicó un tratado entero a esto: Hiljot Kidush HaJodesh, las leyes de la santificación del mes. Ahí explica el cálculo de la luna nueva, la lógica del año que lleva mes agregado y el ciclo de diecinueve años que ordena todo el sistema. No es folclor: es una arquitectura precisa que el pueblo judío sostiene hace milenios para que el tiempo sagrado no se pierda.
Qué hacer
No necesitas rehacer el cálculo; te basta con saber leer el resultado. Fíjate en qué mes hebreo estás y cuándo entra el próximo Rosh Jódesh, el comienzo del mes. En un año con segundo Adar, recuerda que Purim se celebra en el segundo, no en el primero. Y cuando una fiesta te parezca adelantada o atrasada respecto del año pasado, ya sabes por qué: es la luna acomodándose al sol.
Fuente: Rambam, Mishné Torá, Hiljot Kidush HaJodesh.
Para ver el mes hebreo de hoy y la hora exacta en que la luna nueva estrena el mes en tu ciudad, Kimá —el reloj judío— lo calcula por el sol real de tu lugar.
Abrir Kimá